Manejo de insuficiencia venosa crónica

Introducción

Escribo este blog para las personas que trabajan mucho tiempo ya sea de pie o sentados, para aquellos que se quejan de calambres en la noche o las personas que les duelen las piernas después de un día de trabajo, de modo que puedan reconocer cuando sufren de insuficiencia venosa crónica en miembros inferiores y que conductas pueden realizar para aliviar los síntomas.

¿Qué es la insuficiencia venosa crónica (IVC)?

La insuficiencia venosa crónica como su nombre lo indica es la incapacidad de las venas de cumplir con su labor de retornar la sangre de las extremidades al corazón lo que conlleva a que se acumule la sangre y de esa manera se dilaten las venas. Es de causa multifactorial como explicaremos más adelante y puede aparecer hasta en un 25-40% de la población.

¿Por qué se produce la IVC?

Se cree que es la unión de diversos factores entre ellos:
I. El aumento de presión dentro de las venas
II. La alteración de las válvulas dentro de las venas
III. La presencia de debilidades en la pared de las venas
IV. Daños producto de trombosis (No para todos los casos)
V. Presencia de inflamación por acumulo de sangre en las venas

No todas tienen que estar presentes pero en conjunto parecen participar en el acumulo de sangre en las venas de los miembros inferiores lo que ha-cen que se dilaten y de esa manera se dañen.

¿Cuáles son los factores de riesgo para IVC?

Los factores de riesgo son todas aquellas conductas o condiciones que pueden aumentar el riesgo de sufrir de una enfermedad, en particular para el caso de IVC, son:
A mayor edad más riesgo
Sedentarismo
Tabaquismo
Los embarazos
Tiempos prolongados en bipedestación (de pie)
La obesidad
El estreñimiento
Antecedente famq1iliar de IVC (No aplica para todas las personas)

¿Qué síntomas podemos esperar de la IVC?

La IVC puede presentarse sin ninguna dolencia o malestar en miembros inferiores (asintomáticas) así como pueden haber algunos o todos los siguientes:
Venas varicosas de diversos tamaños desde las pequeñas como las telangiectasias (mal conocidas como “arañitas”) hasta las venas más grandes de más de 1 cm de diámetro.
Sensación de pesadez.
Edema vespertino (Hinchazón de piernas bilateral en las horas de la tarde-noche)
Dolor en las piernas
Calambres nocturnos
Prurito (Picazón)
Cambios en la piel como hiperpigmentación (presencia de manchas oscuras en la extremidad afectada)
Sangrados de las varices
Úlcera en porción distal de cara interna de la pierna (es la complicación que más discapacidad produce)

¿Qué puedo hacer para mejorar los síntomas?

Una vez el diagnóstico de IVC ha sido realizado por su médico de cabecera se pueden tomar una serie de medidas para prevenir el avance de la enfermedad y mejorar los síntomas:
Las medias de compresión son la primera elección, inclusive en casos de úlcera. Se pueden usar durante el día.
Mejorar el estreñimiento (Revisa nuestro de blog de estreñimiento para saber como ayudarte)
Bajar de peso
Realizar ejercicio aeróbico
Mantener la piel de las piernas bien hidratada (puede ser con vaselina o crema hidratante)
Realizar masajes desde el pie hacia la rodilla.
Realizar duchas de agua fría
Siempre que se pueda, hacer lo posible por mantener las extremidades inferiores elevadas.

Además de las medidas arriba recomendadas existen ciertos medicamentos y terapias que pueden ayudar a disminuir los síntomas y tratar las venas más pequeñas, sin embargo, la formulación de estos debe ser realizada por su médico de cabecera.
Si se trata de venas grandes el único manejo posible es el quirúrgico y debe ser indicado por su médico de cabecera.

¿Por qué no puedo permitirme llegar hasta el estadio de úlcera?

Una vez aparece la úlcera la persona no puede ser operada hasta que esta se cierra, en ocasiones estas úlceras pueden demorar un buen tiempo en cerrarse, por lo que es aconsejable hacer todo lo posible por no llegar a este punto.

Si te ha resultado útil este blog déjanos un comentario y síguenos en nuestro Instagram @dr.kangrejo

Bibliografía

González, E., & Sánchez, S. (1998). Enfermedad vascular periférica: Problemas venosos de miembros inferiores. Estudio de la incapacidad laboral por enfermedades cardiocirculatorias, 173-182
Santler, B., & Goerge, T. (2017). Chronic venous insufficiency–a review of pathophysiology, diagnosis, and treatment. JDDG: Journal der Deutschen Dermatologischen Gesellschaft, 15(5), 538-556
Prevención, D., & Crónica, T. D. L. I. V. (2013). Guía de Práctica Clínica. GPC), MASP, 4
Youn, Y. J., & Lee, J. (2019). Chronic venous insufficiency and varicose veins of the lower extremities. The Korean journal of internal medicine, 34(2), 269
SPIRIDON, M., & CORDUNEANU, D. (2017). Chronic venous insufficiency: a frequently underdiagnosed and undertreated pathology. Mædica, 12(1), 59.

Leave a Comment

Your email address will not be published.